17/11/05

Deprivación cultural y desarrollo del pensamiento (1)

Carlos Calvo

Resumen

La deprivación cultural es el resultado de la ausencia de experiencias de aprendizaje mediado por parte de la persona
que ha carecido de un mediador que le ayude a recibir, procesar y entregar la información proveniente del mundo externo.
La deprivación cultural no es la consecuencia de la pobreza, ni está asociada inevitablemente con ella, sino de la inadecuada intervención en el proceso educativo del educando.

Una persona deprivada culturalmente es aquella que no ha logrado desarrollar sus funciones cognitivas ni las operaciones mentales para poder comprender la complejidad del mundo y de sus infinitas interrelaciones. Dado que los estímulos la sobrepasan, se limita a la lectura superficial de ellos, sin poder percibir la profunda riqueza de sus interrelaciones que le resultan altamente complicadas.

Un rasgo de la deprivación cultural es la dificultad de la persona deprivada para generar estrategias que le permitan diseñar uno o varios caminos para transitar entre lo simple y lo complejo. Aquel que no ha sido mediado no sabe qué hacer con los datos que recibe. No puede convertirlos en información que le permita establecer relaciones virtuales, pues sólo percibe datos complicados y la única manera de tratar con ellos es transformándolos en superficiales.

Esto afecta a muchas personas que camuflan lo maravilloso del misterio en generalizaciones superficiales que no logran despertar entusiasmo, imponen verdades parciales y relativas que matan la confianza en sí mismo e inhiben la aventura de saber, desprecian la teoría y sucumben ante la tentación de "lo concreto". Sustituyen la riqueza de la teoría por la palabrería superficial y caen en el activismo pedagógico. Nada de esto ayuda a superar los graves problemas educacionales que nos afectan.

La superación de la deprivación cultural es posible gracias a la intervención intencionada y recíproca, significativa y trascendente de una persona que se asume como mediador. Esta intervención es simple, a pesar de su profunda complejidad, se trata de cooperar solidaria y esperanzadamente con el otro en el descubrimiento de sus potencialidades.

El mediador lo ayuda diseñando estrategias que le permitan no solo resolver el problema, sino comprender cómo se lleva a cabo. Si no entiende el procedimiento no ha habido mediación ni se superará la deprivación cultural. El mediador le propone ejercicios de acuerdo a sus dificultades cognitivas, que implican un nivel de exigencia superior a su capacidad manifiesta, de tal manera que la persona mediada consolide los avances y no se limite a reforzar estáticamente logros precedentes. El mediador le ayuda en definir las estrategias para resolver la complejidad, evitando que divage, pero sin presionarlo para que termine en un tiempo dado, como en los test psicométricos. Finalmente, le ayuda a construir "principios" que podrá aplicar en situaciones análogas futuras: ¡qué haría en una situación semejante!

(1) Presentada al Congreso: La Escuela e inteligencia: un debate para el nuevo siglo, La Serena, Chile, Octubre 2000

Comentarios

Es correcto todo lo que dices, y esta muy bien expresado, gracias

Anotado por: Carlos | 18/11/05

Carlos, hoy descubrí que tienes blog. Ojalá nos podamos conectar. El mío se llama justamente "Conexiones" y te invito a visitarlo. Sobre el concepto de mediador, coincide con mi visión pero estoy tentado a denominarlo "coach". Sobre esa línea estoy trabajando.
Saludos
Mauricio

Anotado por: Mauricio Bertero | 22/11/05

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